A pesar de que el termómetro todavía marca unas olas de calor tremendas y los rayos de sol nos impulsan a huir a las playas, sabemos que pronto tendremos que decir adiós al verano. He aquí cinco obras de arte de nuestra colección como tributo particular para conmemorar la esencia de esta estación:


El 'Paisaje del Maresme' es una de las pocas obras del expresionista catalán Pascó i Ticó que se encuentra dentro del marco de figurativismo. El cuadro es un paisaje típico del norte de España de vivos colores.




Mireia Cifuentes pintura expresionista verano sol
Mireia Cifuentes - Contraste azul XIII. 

La obra expresiva de colores vivos refleja la esencia de verano. La pintora catalana usa el calor del amarillo, el sol y vida con el azul del mar para capturar la magia y encanto de una día de verano.






Cristina alonso arte pintura desnudo playa
Cristina Alonso - Desnudo en la playa 

Hay algo fascinante en la aparente sencillez de esta delicada acuarela de la pintora aragonesa, que reflejan bella y simplemente un día de playa. Captura un momento íntimo en que, a pesar de la aparente tranquilidad, parece haber algo inquietante. La figura femenina de piel de porcelana pierde su mirada en el horizonte, que aleja del espectador.

Juan Navarro Ramón pintura Altea arte
Juan Navarro Ramón - Altea V.

El pintor alteano Juan Navarro Ramón creó una pintura pura y atemporal. Sus referencias mediterráneas son constantes. En su obra impera la línea curva, exceptuando sus paisajes de Altea caracterizados por la rotundidad de las rectas: de las esquinas, calles, puertas o ventanas. El paisaje urbano del veraniego Altea V. está lleno de silencio y de soledad.







 

La obra del peruano Cossío del Pomar se aleja de los convencionalismos clásicos europeos y se une a la 'búsqueda de los mares del Sur', cuando los artistas decepcionadas de su época intentaron encontrar un mundo sencillo y primitivo, más cercano a la naturaleza y donde aún existe la inocencia humana.
Cossío del Pomar retrató su modelo basándose en su arte nativo peruano a través de la simplificación de los contornos de las formas y del uso de intensos colores para mostrar la intensidad y honestidad presentes en la naturaleza. La mujer con la cabeza inclinada parece ser impenetrable, una figura sólida y robusta que encierra un secreto o un dolor interno que no podemos comprender.