Rovira Brull: El entierro de la sardina

Main Posts Background Image

Main Posts Background Image

Rovira Brull: El entierro de la sardina

El entierro de la sardina es una ceremonia con la que se anuncia el fin del Carnaval en varios lugares de España y de Latinoamérica. En ella se parodia un cortejo fúnebre que culmina con la quema de alguna figura simbólica, como es la sardina, y el posterior entierro. Esto equivale, simbólicamente, a enterrar el pasado y lo socialmente establecido para renacer con mayor fuerza y para que surja una sociedad transformada. El entierro de la sardina es pues una oportunidad propicia para expresar libremente y en tono humorístico la crítica a las autoridades y normas sociales a través de la sátira con irreverencia e inversión de roles.

La falsa sardina enterreda
Todas estas características son las que distinguen la abundante obra del artista mataroní, Josep María Rovira Brull. Miembro del Grupo Sílex junto a Alcoy, Planell o Hernández Pijuán. Rovira Brull fue un pintor satírico por antonomasia que retrató con un humor macabro, pero tremendamente original y con ideas inagotables, la sociedad española de la posguerra y la Transición.

Al entierro de la sardina Rovira Brull dedicó, concretamente, dos obras. La primera se titula  "La falsa sardina enterrada", y representa la fiesta en su vertiente más penosa. Lo único que surge tras el entierro de la sardina muerta es la gula y la borrachera de los asistentes aniquilados y sedados por la comida y la bebida. Los dos participantes que están en movimiento ven sus cabezas remplazadas por una calavera igual a las que se encuentran dentro de la sardina, a la que se añade un sombrero que representa la locura, y ub cráneo de un ave depredadora. El decorado, sumido en la oscuridad, tiene el mismo color azulado y gris que la sardina enterrada llena de calaveras y está cargado de simbología, como toda la obra de Rovira Brull, y rodeado de muerte.

L' enterrament de la sardina
La segunda obra se titula "L'enterrament de la sardina", y es una representación más fiel de esta tradición pero con el toque inigualable de Rovira Brull. En el centro de la composición se halla un cura vestido de rojo que, a modo de espantapájaros, sostiene un molinillo de niño del que cuelgan dos sardinas mecidas por el viento. Conviene saber que el molinillo es representación arquetípica de la locura según el iconógrafo renacentista italiano Cesare Ripa, lo cual se refuerza con el sombrero de loco que lleva este personaje. En un segundo plano observamos dos hombres con rostros portadores de máscaras y fracs negros que miran hacia un punto opuesto al del cura, es decir, hacia la izquierda, símbolo de lo heterodoxo e incorrecto. Estos vestidos eran habituales en el entierro de la sardina, donde la gente usaba prendas negras y se disfrazaba de curas y de viudas.

Para más información sobre Rovira Brull y sus delirantes obras no dude en visitar nuestro enlace.




Error 404

¡Uy! La página que busca ya no existe. Si no ha escrito mal la dirección será un error nuestro y lo corregiremos lo antes posible. ¡Gracias por decírnoslo!

Go to Homepage