Glauco Capozzoli

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Glauco Capozzoli

Glauco Capozzoli Se graduó entre 1945 y 1947 en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Montevideo, donde ganó 7 medallas en el Salón Nacional de Bellas Artes. Entre 1961 y 1963 hizo dos frescos en la residencia del Presidente del Gobierno de las Naciones Uruguay.

En 1966 Capozzoli viajó a estudiar en Europa y residió en Italia y Bélgica. Entre 1968 - 1970 vivió en Nueva York y realizó estudios de especialización en técnicas de grabado en el "Pratt Institute for Contemporary Printmaking". En la década de los 70, residiendo en Londres, John Barton distribuye sus obras de arte y las vende en los Estados Unidos y Japón. En Barcelona conoció a Julio Cortázar y, hasta finales de los ochenta expuso sus obras de arte en todo el mundo con hasta cinco exposiciones al año y estuvo en la feria internacional de Basilea justo cuatro veces. En 1990 Glauco Capozzoli se trasladó a Borja (Zaragoza), donde, junto con su esposa Sonja Sananes, creó el Taller de Grabado Valeriano Bécquer y organizó la Bienal de Grabado. En 1999, junto con los pintores más importantes de América Latina, fundó el Museo de Arte Contemporáneo Latinoamericano Macla" en La Plata, Argentina.


https://www.gaudifondarte.com/2013/09/capozzoli.htmlhttps://www.gaudifondarte.com/2016/07/glauco-capozzoli-obra-grafica.htmlhttps://www.gaudifondarte.com/2018/07/glauco-capozzoli-dibujo-y-acuarela.html

 

Julio Cortazár, Cristina Peri Rossi y Beatriz Podesta, Glauco Capozzoli
Julio Cortazár, Cristina Peri Rossi y Beatriz Podesta con Capozzoli

EXPOSICIONES INDIVIDUALES

1959: Subterráneo Municipal de Montevideo
1963. Centro de Artes y Letras. Montevideo, Uruguay
1964. Estudio II. Salto, Uruguay
1966. Galería II. Cannocchiale. Milán, Italia
1968. El Pontón de San Pedro. Montevideo, Uruguay
1972. Amigos de la Música. Hospitalet, Barcelona, España
1973. Sala Gaudí - Gaudifond Arte. Barcelona, España
1974. Sala Gaudí - Gaudifond Arte. Barcelona, España
1976. Sala Gaudí - Gaudifond Arte. Barcelona, España
          Galería Lucas. Gandía. Valencia, España
1977. Galerie de Groelard. Sehilde, Anvers, Bélgica
1978. Galería Kandinsky. Madrid, España
          Sala Gaudí - Gaudifond Arte.. Barcelona, España 
1979. Galería “4 Cantons”. Olot. Gerona, España
1980. Galería Kunst und Psyche. Colonia, Alemania
          Galería Rua. Santander, España
          Sala Gaudí - Gaudifond Arte. Barcelona, España
1982. Sala Gaudí - Gaudifond Arte. Barcelona, España
1984. Sala Gaudí - Gaudifond Arte. Barcelona, España
1986. Galería Bruzzone. Montevideo, Uruguay
1987. Galería Bruzzone. Montevideo, Uruguay
1988. Galería Bruzzone. Montevideo, Uruguay
1990. Dibujos – Sala Gaudí - Gaudifond Arte. Barcelona, España
          Casa de Cultura – Borja, Zaragoza, España
1991. Pintura – Sala Gaudí - Gaudifond Arte. Barcelona, España
1992. Monasterio de Veruela. Zaragoza, España
1993. Dibujos y Pinturas. Galerie am Opernring. Viena, Austria
          Sala Gaudí - Gaudifond Arte. Barcelona, España
1994. Sala Goya. Zaragoza, España
1995. Sala Gaudí - Gaudifond Arte. Barcelona, España
1996. Galeria Novart. Madrid, España
2000. “Torreón de los Borja”. Borja, Zaragoza, España
2012. Galería de CortabitArte. Soria, España


EXPOSICIONES COLECTIVAS
1961. Bienal de Jóvenes. París, Francia
1962. 26 artistas uruguayos contemporáneos. Punta del Este, Uruguay
          Bienal de “Bianco e Nero”. Lugano, Italia
1963. Pratt Graphic Art Center. Nueva York, EE.UU.
1965. I Bienal de Artes Aplicadas. Punta del Este, Uruguay
1967. VII Exposición Internacional de Grabados. Ljubliana, Eslovenia
1968. Uruguayan Art owned by North Americans
          Alianza Cultural Uruguay-Estados Unidos de América
          VI Bienal de Grabados. Tokío, Japón
      Junto con obra de: Richard Hamilton. Gran Bretaña, Paul Wunderlich Alemania, Ray Lichtenstein y 
          Robert Rauchenberg de EE.UU. Entre otros participantes invitados
1969. Xylon. V Exposición de Grabados. Ginebra, Suiza
          XV Latin American Print Show. Galería Zegri. Nueva York, EE.UU.
1970. III Bienal Internacional de Grabado. Cracovia, Polonia
          II Bienal Internacional de Grabado. Buenos Aires, Argentina
          Cuatro Pintores Uruguayos. Museo del Neguev, Israel
1971. Congreso de las Artes Plásticas de Latinoamérica
          Sala Gaudí - Gaudifond Arte.. Barcelona, España
          Tres grabadores uruguayos. Old Jaffa Gallery, Israel
1972. Bienal Internacional de Artes Gráficas. Frechen, Alemania
          Ibizagrafic, Museo de Arte Contemporáneo. Ibiza, España
          Bienal de Zaragoza, España
1973. Exposición de Pintores Latinoamericanos en homenaje a Joaquín Torres García
          Sala Gaudí - Gaudifond Arte. Barcelona, España 
1974. Muestra 74. Sala Gaudí - Gaudifond Arte. Barcelona, España 
1975. Realismo Fantástico en España, Viena, Copenague, Bruselas
1976. Exposición del Bimilenario. Palacio de Lonja. Zaragoza, España
          Artexpo. Barcelona, España
1977. Contradicciones del Realismo. Galería Parke. Pamplona, España
          The Tel Aviv Internacional Art Fair
          Feria Internacional de Arte de Basilea, Suiza
1978. Colectiva en Sala Gastón. Zaragoza, España
          The Tel Aviv Internacional Art Fair
          Feria Internacional de Arte de Basilea, Suiza
1979. Colectiva en Galería Rua. Santander, España
          100 Años de Desnudo en el Arte. Sala Gaudí - Gaudifond Arte. Barcelona, España 
          Feria Internacional de Arte de Basilea, Suiza
1980. Galería Internacional de Arte. San Antonio Abad, Ibiza, España 
          Feria Internacional de Arte de Basilea, Suiza
1981. Colectiva Sala Gaudí - Gaudifond Arte. Barcelona, España
1982. Kubota Gallery. Tokío, Japón
          Center Gallery. Yokohama, Japón
          Meguroky City Cultural Center. Tokío, Japón
          Galería Jaime III de Palma de Mallorca, España
1986. Galería L'auba. Palma de Mallorca, España
1987. Colectiva Sala Gaudí - Gaudifond Arte. Barcelona, España
1989. Embajada de Uruguay. Santiago de Chile
1990. Galería Llewellyn Alexander. Londres, Reino Unido
1992. Confluencias – Artistas Iberoamericanos. Ibercaja, Zaragoza, España
1993. Artistas de la Huecha. Alcalá de Moncayo, Zaragoza, España
1996. Interart. Valencia, España


OBRAS EN MUSEOS

Museo Municipal de Bellas Artes. Montevideo, Uruguay
Museo Municipal Juan Manuel Blanes. Montevideo, Uruguay
Museo Municipal – Palacio Gallino – Salto, Uruguay
Museo de la Ciudad de Skopje, Macedonia
The Brooklyn Museum. Brooklyn, Nueva York, EE.UU.
Museo de la Ciudad de Hospitalet. Hospitalet, Barcelona, España
McNay Art Institute. San Antonio, Texas, EE.UU.
Museo de Arte Moderno. Barcelona, España 
Museo de Arte Contemporáneo Latino Americano “MACLA”
Art Museum of the Americans. Washington D.C. EE.UU.


La pintura de GLAUCO CAPOZZOLI es una de las más extrañas e inquietantes páginas del horizonte de la plástica contemporánea. La perfección técnica alcanzada, su dominio de maneras de hacer en el campo del dibujo y de la pintura ya prácticamente abandonadas y desaparecidas. su imaginación portentosa y su esfuerzo por devolver al mundo de la plástica a través de un resucitado e irreprochable manierismo toda la magia y el misterio que en otras épocas ha correspondido a la actividad pictórica, son aspectos en los que el artista se perfila como una excepción, e incluso cualquier tipo de clasificación, como por ejemplo la adscripción de su obra al realismo fantástico es totalmente parcial y deja sin explotar muchas parcelas de una realidad humana y plástica llena de elocuencia y de riqueza.

El viaje hacia el pasado

Si estudiáramos en su conjunto la obra de GLAUCO CAPOZZOLI desde la época en la que buscaba un peculiar expresionismo de las personas y de las cosas. Cuando la síntesis era la preocupación primera de su trazo y de su color, hasta el momento actual veremos que el pintor uruguayo pertenece a esta rara estirpe de los hombres que orientan los ideales de perfección en su arte hacia unos territorios del pasado en búsqueda de un mundo de belleza y de emoción ya desaparecidos y de un concepto casi mágico de las manualidades artísticas en el que son muy pocas personas las que le acompañan.

En una primera perspectiva, el recorrido de CAPOZZOLI en un viaje al pasado, a través del cual va experimentando una auténtica metamorfosis de sus preocupaciones humanas. vitales y estéticas. Por un lado, su pintura se carga de una preocupación por el hombre y por sus vicisitudes que parece más propia de los humanistas del Renacimiento que de nuestra época de las masas y de las máquinas. Su obra queda atravesada por un aliento de concupiscencia, por una juvenil lujuria, que no tiene nada que ver con el erotismo mezquino y zafio de nuestra sociedad de consumo y, sobre todo. Por una búsqueda de los ideales de perfección que han predominado en las épocas más vibrantes del arte. CAPOZZOLI camina hacia el pasado en cualquiera de sus obras, en sus tablas minuciosas, en sus grabados que se entroncan directamente con los modos de estampar de los últimos años del s.XVI, en la manera diversa y siempre sorprendente con que emprende el trabajo artístico con una entusiasmada devoción.

Los contornos del misterio

Para GLAUCO CAPPOZOLI cada cuadro es un asombro, en el que se concilian y se integran multitud de misterios. constelaciones de signos interminables lamentos de sensaciones y de sentimientos y, sobre todo conjugaciones de enigmas.

Si leemos con atención los diferentes misterios que componen cada cuadro de CAPOZZOLI un trazo común, una convergencia. Si existe un misterio en la forma de repetir la imagen de desencajar de la misma manera que lo hace el olvido, es un misterio amoroso y enamorado. Lo mismo cuando el rojo canta sobre las vestiduras o el nácar acude a su cita con la carne. En lo traslúcido y en lo compacto, el color es siempre una urgencia enamorada y todos los misterios se resuelven en uno sólo y a la vez múltiple, en un único enigma de amor, y la pintura es una búsqueda de los linderos de este misterio, es un recorrido por estas fronteras siempre inexplicables.

El dominador de la fantasía

Conscientes de que estamos empleando una expresión convencional para aplicarla a una obra pictórica que va mucho más allá de la fantasía, decimos que GLAUCO CAPOZZOLI es un fantástico, esto es, alguien que intenta encontrar un perfil de realidad en el entorno de lo fantástico y al mismo tiempo que aspira a enseñorearse de lo real a través de las mil intuiciones que le proporciona la fantasía.

Las cosas que ocurren en los cuadros de GLAUCO CAPOZZOLI están contadas en un lenguaje de perpleja realidad en el que el pintor parece decirnos que él no sabe cómo han ocurrido las cosas, pero que éstos que él cuenta son sucesos que han acudido a su mirada y a su imaginación. Por este camino CAPOZZOLI se vuelve un extraño mago, que domina la realidad con una extraña ecuación de misterio y de magia y que reina sobre la fantasía con el territorio más racional de su potencia visual y descriptiva, de su inacabable y minuciosa manualidad.

El espacio sin nombre

Como en la vida misma. Como en la poesía que es su exaltación y como en el arte que es su reflejo, en la obra de CAPOZZOLI se alternan tensión y calma. Unas veces las figuras vuelan entusiasmadas y extremecidas en un viento que no tiene nada que ver con los fenómenos atmosféricos, que no es tampoco el vendaval de historia, es el viento del hombre, el fulgor del hombre ardiendo en sus deseos y sus pasiones y en un ansia infinita de no morir. En otras ocasiones, los cuadros se llenan de una extraña calma, las figuras nos miran a la vez tan lejos y tan cerca que somos sólo un instante allá en sus ojos. Y es entonces cuando percibimos una nueva coordenada de reflexiva insensatez; entre el cuadro y nosotros el pintor ha establecido una atmósfera hecha de ansiedad, de nostalgia, de desesperanza, de negado temor y sólo la vista puede llegar al cuadro porque entre él y nosotros se interpone un espacio sin nombre, un extraño desierto, algo que se puede trascender, pero no por los labios, ni con las manos, quizá tampoco con la sola experiencia de la mirada. Si la dejamos crecer durante unos segundos, la atmósfera nos envolverá y seremos sus prisioneros; de meros espectadores, habremos pasado a ser intérpretes y les encontraremos en ese espacio sin nombre que sólo define la inxorable presencia del cuadro.

El dilema perdido

Ante la obra de CAPOZZOLI la sensación de inquietud que produce no tiene nada que ver con la perfección de su dibujo y de su color, con la armoniosa manera con que está compuesto todo su trabajo hasta sus perfiles más irreales. El dilema surge y nos carga de inquietud y de preocupaciones porque no llegamos a saber si esto es verdad, porque el artista lo ha soñado y lo ha pintado o si es la transferencia que se nos hace de una lejana dimensión de visiones y de alucinaciones. Nada hay más real que el sueño, nada más realista que el soñador, nada tan fantástico como la realidad misma. Y entonces este artista americano, que vive en España desde hace varios años, nos ofrece una y otra vez sus cuadros para que en ellos dejemos perdida la alternativa y el dilema, la preocupación y el recuerdo, para que superficie pintada convertida en una confusión de olvidos, nos trasmita solamente la sensación de que por un momento hemos visto algo tan hermoso como inexplicable.
                           
                                                                                                                                            Raul Chávarri


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